El presidente de EE.UU., Donald Trump, comunicó este jueves a Axios que mantendrá a Israel al margen de la nueva operación militar contra la República Islámica de Irán, dado que su participación podría acarrear serias consecuencias para Tel Aviv.
"Estoy considerando un ataque masivo, más grande que cualquier cosa que haya sucedido antes. Estoy cerca de tomar una decisión. Lo tenemos todo preparado", afirmó el mandatario, y añadió que Washington "no necesita a nadie" para la nueva ofensiva.
Asimismo, Trump reconoció que Israel "se uniría en dos minutos [a la operación] si se lo pidiera". Sin embargo, advirtió que la participación israelí tendría "consecuencias", en una clara alusión a que Teherán podría tomar represalias directamente contra Israel.
Nuevo escalada bélica
Tras el frágil cese al fuego acordado en abril, el conflicto entre los dos países se intensificó hace casi dos semanas, cuando el inquilino de la Casa Blanca dio por finalizado el acuerdo y acusó a la República Islámica de bombardear buques mercantes en el estrecho de Ormuz. Desde entonces, se han producido intensos intercambios de ataques, con bombardeos estadounidenses que alcanzaron infraestructura civil iraní, mientras que Teherán ha respondido con ataques contra bases estadounidenses en la región. Además, Washington restableció el bloqueo militar a los puertos iraníes.
Trump aseguró que los ataques continuarán hasta degradar las capacidades militares iraníes y amenazó con destruir plantas eléctricas, puentes y objetivos energéticos si la República Islámica se niega a negociar. El presidente también prometió nuevas represalias: "Cada vez que Irán mate a un soldado estadounidense, pagará muchas veces por ello".
Este miércoles, Trump amenazó con bombardear un puente o una central eléctrica por cada ataque que la República Islámica realice contra un barco en el estrecho de Ormuz. Un día antes, el mandatario había afirmado que su país ejecutaría ataques "con mucha fuerza" contra cualquier lugar donde Irán "esté siquiera pensando en armas nucleares".
Ante esas amenazas, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán aseguró que prepara una operación cuyas consecuencias Washington lamentará si persisten los ataques contra territorio iraní. Además, advirtió sobre una escalada regional en caso de que Estados Unidos cumpla sus amenazas y afirmó que "no permitirán la exportación de una sola gota de petróleo". Anunció también que las infraestructuras petroleras, gasísticas, eléctricas y económicas de la región serán objeto de ataques.


